Bellver 155

La vivienda está ubicada en una parcela en ladera de montaña con fuerte pendiente y orientación a este, con magníficas vistas sobre el mar y el paisaje de montaña circundante.
La inserción de la casa en el terreno se aborda desde el análisis de la sección transversal, provocando la disposición en distintos niveles teniendo en cuenta el uso al que se destinan, la relación con el resto de la vivienda y de ésta con su entorno próximo y lejano. Así, es determinante la presencia del mar, objeto de deseo sobre el que arrojar vistas, y la orientación.
El acceso a la parcela se realiza desde un nivel superior, desde el que se desciende hasta el cuerpo de acceso a la vivienda, éste se dispone transversalmente a la parcela formando un prisma regular blanco hermético por un lado y abierto hacia el mar a modo de gran marco de vidrio y madera. En él la disposición de las habitaciones, bandas húmedas y núcleos de comunicación atienden a la mejor orientación y vistas. A través de él se conectará con el nivel inferior, mediante escalera ligera de un solo tramo con la llegaremos al cuerpo principal dispuesto paralelamente a la dirección de la parcela y que albergará la zona de día. Esta disposición permite liberar espacio exterior cubierto, que se integra con la terraza de la piscina formando una gran plataforma de actividades para la vivienda, que se abre hacia esta mediante huecos acristalados.
El cuerpo superior se soporta mediante pilares metálicos inclinados dispuestos dos a dos, generando una sensación de ingravidez al espectador que no reconoce su función estructural y enriqueciendo el espacio inmediato inferior surcado por diagonales de acero galvanizado.
A través de estos huecos, se produce una fusión entre el interior y el exterior de la vivienda, potenciándose mediante carpinterías que se ocultan en muros y liberan el mayor espacio de hueco posible.
Esta fluidez de espacios se traslada al interior gracias a la disposición estratégica de paños de vidrio y huecos a doble altura que conectan entre sí visualmente unas estancias con otras.
En este espacio se disponen elementos que participan de esta transparencia y la potencian, como la escalera de conexión de ambos niveles formada por pletina de acero con peldaño de madera y los vidrios de conexión entre cocina y estar.
Tanto en el interior como en el exterior de la vivienda se ha reflejado el carácter sobrio que nos transmitió la propiedad mediante el uso de pocos materiales seleccionados como la madera de iroko para el pavimento de toda la vivienda, los panelados de arce en paramentos verticales para uniformizar paños y dar una sensación de continuidad, los tableros estratificados de madera de alta densidad en paramentos exteriores, todo dispuesto sobre fondo blanco.