El Parque del Auditorio y Palacio de Congresos de Castellón, se configura desde su inicio como uno de los espacios destinados a zona verde de mayor importancia de la ciudad.
Resolviendo acertadamente el encuentro de la trama ortogonal presente en la nueva zona de ensanche de la ciudad con las trazas históricas y culturales presentes en la avenida del Lidón, sirve de marco inigualable para el edificio de volúmenes blancos que configuran el Auditorio, nuevo punto de centralidad y referencia para una ciudad en constante desarrollo.
El proyecto delimita cuatro zonas diferenciadas, en función de su vegetación, topografía y actividad a desarrollar en ellas.
Zona 1. Jardín de los naranjos.
Jardín didáctico concebido como espacio de aprendizaje y relación con el entorno que recupera la memoria del lugar. A modo de gran plaza de acceso frente al edificio del Palacio de Congresos, la disposición de recorridos peatonales sobre placas de hormigón prefabricado, alternadas con sauló y gravas de diferentes colores, generan un espacio de gran interés. El arbolado de esta zona es principalmente naranjo borde (citrus aurantium).
Alternado entre las piezas de pavimento, se disponen estratégicamente cuatro láminas de agua con dimensiones 30x5m paralelas al eje principal del bulevar Vicente Blasco Ibañez, foco de atracción para el ciudadano en el que se verá reflejado el entorno a modo de un gran espejo de fondo oscuro y que por su dimensión permitirá la creación de un microclima a su alrededor que amortiguará los rigores del clima propios de esta zona.
Zona 2. Bosque de morera.
Esta zona se concibe como un gran espacio de sombra situado en la parte norte del solar y que pasará a ser un gran espacio de estar y recreo, al la vez que un pulmón verde para la ciudad. La especie escogida es la morera borde (morus platanifolia) de las que se han plantado 500ud ocupando una superficie de 20.280m2.
Zona 3. Colina
Topografía artificial creada como barrera acústica ante la proximidad de la ronda norte de circunvalación de la ciudad y como espacio con personalidad propia desde el que se puede tener un punto de vista elevado del parque y en el que se concentrarán manifestaciones artísticas al aire libre, circuitos de paseo y zonas de descanso.
El suelo se cubre con hidrosiembra de pradera formando un manto verde continuo de cesped, al tiempo que es recorrido por una trama de sendas y lugares transitables con comodidad.
Sobre estas colinas se disponen 100 unidades de pino (Pinus Pinea) dispuestos cada 7m que generarán espacios de sombra uniformes.
Zona 4. Bosque de ribera.
Constituyendo el borde arbolado de la parte Oeste del parque, supone un elemento de integración y transición con el parque vecino. La vegetación se trasforma en bosque de ribera, permitiendo que con las mismas condiciones de clima podamos utilizar diferentes especies vegetales. Así se han dispuesto Olmos (Ulmus Carpinifolia), Fresnos (Fraxinus Excelsior), LLedoners (Celtis Australis) y Sóforas (Sophora Japonica), agrupadas en cuatro manchas que se entrelazan sin mezclarse.
El pavimento se compone de un extendido de mulch, producto de la descomposición de hojas y ramas que nos permite mantener una buena estructura del suelo así como la suficiente humedad para crear un espacio agradable al usuario.
Las ideas que generaron este proyecto para una mejor comprensión de un espacio público urbano que, a diferencia de cualquier contrucción o edificación, tiene un periodo de crecimiento y desarrollo próximo al año para poderlo disfrutar en su totalidad y que además nos acompañará en su evolución y constante cambio a medida que la ciudad vaya creciendo a su alrededor.