El proyecto resuelve un hotel de 78 habitaciones en frente del mar. las características del emplazamiento, el sol, el viento predominante, la sostenibilidad y el programa a alojar en el edificio determinan el resultado. el edificio se ordena en un volumen blanco, estrecho, orientado hacia el este que, ocupando desde la planta 1ª a la 7ª, alberga las habitaciones a modo de gran “ televisor “ cuya pantalla mira al mar. este volumen se apoya sobre un basamento compuesto por la planta baja y la entreplanta donde se localizan los usos mas públicos del hotel. su disposición en forma de L permite abrazar los espacios exteriores del hotel, jardines, piscina y terrazas, buscando la relación entre interior y exterior del edificio a través de grandes superficies acristaladas. este espacio exterior se convierte en talud ajardinado para llevar la luz natural hasta la planta semisótano, ordenada de igual manera que la planta baja, donde se localiza el aparcamiento, la zona de piscina y spa.